Ajusta el ritmo con tu siguiente respuesta
Lee la respuesta, reacciona a una parte y añade una pregunta. Pide respuestas más cortas o un tono distinto si te ayuda. Si no te entiende, explica qué querías decir. Si propones una escena ficticia, aclara tu papel. Comprueba la información generada antes de usarla como un hecho fuera de la conversación.
Prueba un inicio sencillo
Elige un tema, aporta una frase de contexto y haz una pregunta. Después responde a la contestación en vez de escribir todo un guion de antemano.